7 de marzo de 2011

Recalculando...

Todos vieron seguramente la publicidad del GPS con acento español que le indica al chico que tiene que reveer el camino que eligió para llegar al destino correcto, verdad?
Bueno, así me siento: tratando de encontrar el camino, acompañada de la gente correcta.

El 2010 no fue un año fácil para mi, atravesé muchas crisis: amores erráticos, estudios médicos, problemas financieros y el inconformismo laboral que hicieron de ese gran combo de circunstancias, una etapa de mi vida bastante desagradable.
Pero entre todo ese bagaje de cosas indeseables, tuve buenos momentos de conocer gente que me alentó, que me acompañó en esa parte del camino donde el GPS personal me estaba fallando.
Cambió el año y todo parecía encaminarse nuevamente, pero no, esta vez grande fue la sorpresa de descubrir que esa gente que yo consideraba valiosa, no compartía el sentimiento. Me llena de pena darme cuenta que soy una completa inútil para leer ciertas personas, para interpretar personalidades diversas y distintas a la mía.
Haciendo un completo "mea culpa" seguramente debo ser yo lo distinto/innecesario/no querido en ellos y por eso se alejan, así sin más.
Con un poco de otra perspectiva tal vez un poco más racional, me pregunto qué habré hecho yo de malo si solo me conocieron en un mal momento?
La respuesta sigue tronando en mi cabeza,y eso hace endemoniadamente más complicado entender ciertos comportamientos.
Hace poco leí que alguien escribió: "Deje de juzgar a la gente cuando me di cuenta que nadie cumplía mis sentencias". (Perdón por no nombrarte CH) y me día cuenta que ese es uno de mis valores: no aplico sentencias, solo reacciono a como me juzgan los demás. Hablo sobre los otros, emito juicios de opinión sobre los que me rodean? Claro que si, "Todos" lo hacemos. Puedo convivir con los defectos de los demás? Por supuesto que si! me he bancado cada cosa de gente que no vale, cómo no te voy a bancar a vos que sos mi amigo/a????
Pero no me pidas nunca que acepte el silencio sin sentido, el maltrato, la indiferencia irrespetuosa de no decirle al otro lo que está pasando, la falta de códigos y de lealtad no sobre mi, sobre la amistad.
Esa soy yo, me brindo y me abro sin medidas ocultas....
Y si... este es un "adiós"....

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